jueves, 13 de enero de 2022

DOMINGO II DEL TIEMPO ORDINARIO / Evangelio Ciclo "C"


Juan 2, 1-12

Después del tiempo litúrgico de la Navidad, iniciamos el Tiempo Ordinario, y lo hacemos con el primero de los siete signos o milagros que el evangelista Juan reúne del capítulo 2 al 12, y que Jesús realiza al comienzo de su vida pública tras ser bautizado en el río Jordán por Juan el Bautista.

viernes, 7 de enero de 2022

DOMINGO DE LA FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR / Evangelio Ciclo "C"


Lucas 3, 15-16.21-22

Con la Fiesta del Bautismo del Señor terminamos el tiempo litúrgico de la Navidad, en el que hemos celebrado la encarnación, nacimiento y primeros años de la infancia de Jesús.

martes, 4 de enero de 2022

DÍA 6 DE ENERO, SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR / Evangelio Ciclo "C"

Mateo 2, 1-12

En esta solemnidad litúrgica de la Epifanía (manifestación, aparición o revelación) del Señor, los cristianos celebramos ese acontecimiento en el que, sólo el evangelio de Mateo hace mención, Jesucristo se nos muestra como Hombre, Mesías-Rey e Hijo de Dios. Pero la clave para entender teológicamente este hecho la tenemos fundamentalmente en la actitud de los judíos, entre ellos el pueblo, los sumos sacerdotes y maestros de la Ley, encabezados por el ambicioso y maléfico rey Herodes, que se turban ante la noticia del nacimiento del Niño y que hasta planean la manera de darle muerte, frente a la actitud de unos Magos de Oriente que se ponen en camino a buscarlo, que lo encuentran y lo adoran como rey de los judíos.

sábado, 1 de enero de 2022

DOMINGO II DEL TIEMPO DE NAVIDAD / Evangelio Ciclo "C"

Juan 1, 1-18

El relato del Evangelio de hoy no es de fácil comprensión por su leguaje filosófico y con una reflexión y mensaje totalmente teológico, que rompe con el lenguaje y estilo de los tres evangelios sinópticos (Marcos, Meteo y Lucas). Se trata de un escrito solemne, también llamado prólogo, con el que Juan inicia el cuarto evangelio. Se trata de un himno confesional de la fe con el que la comunidad joánica expresaba y celebraba en la liturgia la fe en Jesucristo como la Palabra eterna de Dios, su prexistencia antes de todos los siglos, su origen temporal, su categoría y naturaleza divina, su influencia en el mundo y la historia, su anuncio por los profetas, especialmente Juan el Bautista, cuyos discípulos le daban más importancia que a Jesús y algunos de ellos negaban la corporeidad del Señor e interpretaban la fe como una intuición o sospecha.

REFLEXIONES ANTERIORES