Este relato de Mateo es la parte final del discurso de Jesús a los que anuncian el Reino de Dios, que en realidad éstos deberían de ser todos los bautizados. Seguir a Jesús no es fácil porque requiere una serie de exigencias y de renuncias.
Este relato de Mateo es la parte final del discurso de Jesús a los que anuncian el Reino de Dios, que en realidad éstos deberían de ser todos los bautizados. Seguir a Jesús no es fácil porque requiere una serie de exigencias y de renuncias.
“No tengáis miedo”. Por tres veces Jesús dice esta frase en este relato a sus discípulos antes de enviarlos a la misión de evangelizar.
El evangelista Mateo es un autor que recoge la realidad de la comunidad cristiana de su tiempo, haciendo memoria de las palabras de Jesús y mostrándonos una Iglesia unida, misionera y centrada en el Reino de Dios como el mismo Jesús hacía.
Del desierto a la montaña, Jesús vive la vida como un camino, de encuentros con Dios y de encuentros con la realidad del mundo y del día a día. La vida espiritual no es un abstraerse o evadirse, sino que es también un comprometerse con lo que cada día nos toca afrontar. Jesús conoce su destino, y aún así no se lo ha querido ocultar a los suyos. Sabe que va a morir y quiere prepararlos. Ellos siguen en su idea de Mesías político y triunfador.