jueves, 5 de marzo de 2026

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA / Evangelio Ciclo "A"

 



La transfiguración

MATEO 17,1-9

Del desierto a la montaña, Jesús vive la vida como un camino, de encuentros con Dios y de encuentros con la realidad del mundo y del día a día. La vida espiritual no es un abstraerse o evadirse, sino que es también un comprometerse con lo que cada día nos toca afrontar. Jesús conoce su destino, y aún así no se lo ha querido ocultar a los suyos. Sabe que va a morir y quiere prepararlos. Ellos siguen en su idea de Mesías político y triunfador.

La intención de este relato es la de presentarnos la verdadera identidad y misión de Jesús, y que el camino que ha elegido y su forma de entender el mesianismo es el que Dios quiere. En Jesús se cumple toda la Ley (moisés) y todas las profecías (Elías).

Jesús es el verdadero Hijo de Dios, y sus contradicciones no pueden desvanecer nuestra fe. Un Jesús crucificado es escandalizador como Dios, todo quedaría acabado. El triunfo de la cruz es el amor con el que se soporta todo, y así es cómo la vida vence a la muerte. 

Jesús se transfigura para fortalecernos en la fe en medio de la debilidad, las dudas y los absurdos. La fe no es cuestionar ni esta todo el día en la montaña orando, la fe es no dejar de caminar aunque estemos rodeados de decepciones.

Emilio J., sacerdote




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