Nuevamente nos encontramos a Jesús de camino acompañado de sus discípulos y atravesando la región de Galilea, el punto central de su misión. En esta ocasión observamos otra vez ese encuentro privado de Jesús con los suyos, en una soledad que él aprovecha para instruir a la comunidad, a la Iglesia de todos los tiempos, representada en ese grupo de primeros discípulos. Jesús aprovecha estos momentos íntimos y tranquilos para responder a cuestiones que los suyos le planteaban, a cuestionar él mismo a los suyos o a poner sobre la mesa situaciones que él aprovecha para transmitir una enseñanza.



