Este relato del evangelista Lucas recoge unas indicaciones de Jesús para los discípulos de todos los tiempos, compuestas de frases cortas y llenas de sabiduría popular, cargadas de psicología y que van acompañadas de ejemplos de la vida real.
Este relato del evangelista Lucas recoge unas indicaciones de Jesús para los discípulos de todos los tiempos, compuestas de frases cortas y llenas de sabiduría popular, cargadas de psicología y que van acompañadas de ejemplos de la vida real.
Este relato es un discurso de Jesús posterior a las bienaventuranzas y conectado con ellas, advirtiéndonos que la lucha por la justicia y la vivencia de la fe nos harán posicionarnos en contra de otros que nos considerarán sus enemigos. Ante este enfrentamiento de convivencia que se da en todo grupo y sociedad, tanto en la antigüedad como hoy, la reacción y respuesta del ser humano cuando se siente provocado por actos de odio y violencia es la venganza: “ojo por ojo y diente por diente” (ley del Talión).
Las bienaventuranzas aparecen en los evangelios de Mateo y de Lucas, y se aprecian diferencias entre las de un autor y las del otro según la intencionalidad y pretensión que cada uno tiene.
El evangelista Lucas, después de que Jesús ha visitado la sinagoga y ha realizado sus primeros milagros, cambia de escenario y nos sitúa en el lago Genesaret donde tiene lugar la elección y llamada de los primeros discípulos.