El Testigo del
"Cordero de Dios"
Jesús ha sido bautizado por Juan el Bautista en el río Jordán en un gesto de humildad, porque el bautismo que Juan administraba era de conversión, para los pecadores. Jesús, como Hijo de Dios, no tiene pecado, es más, es, como así lo denomina el profeta, el Cordero de Dios que viene a liberarnos de todo pecado con su muerte sacrificial en la cruz.


