Este relato del Evangelio de Lucas comienza mostrándonos la incomprensión que había por parte de los escribas y fariseos hacia Jesús, porque éste se relacionaba con publicanos y con personas consideradas pecadoras e indecentes.
Este relato del Evangelio de Lucas comienza mostrándonos la incomprensión que había por parte de los escribas y fariseos hacia Jesús, porque éste se relacionaba con publicanos y con personas consideradas pecadoras e indecentes.
Este relato de Lucas comienza con la mención por parte de un grupo de judíos, y del mismo Jesús, sobre dos acontecimientos sucedidos en los que perdieron la vida varios galileos crucificados por Pilatos y varios judíos en Jerusalén al derrumbarse la torre de Siloé.
Este relato de Lucas corresponde a una de las teofanías en las que directamente Dios Padre, simbolizada su presencia en una nube, revela a Jesús como su Hijo.
El evangelista Lucas, una vez que Jesús ha sido bautizado en el río Jordán, nos traslada en el espacio y en el tiempo a otro escenario bien distinto: el desierto en el que permanecerá cuarenta días.